La empresa Supervac se fundó en Viena en el año 1952. A los pocos años se fabricaron las primeras máquinas de envasado al vacío de cámara simple, que se vendían en Austria. El éxito de las máquinas de envasado hizo dejar en segundo plano otros ramos de la empresa y, a partir de entonces, el foco de atención se concentró en la fabricación y la optimización de las máquinas sobre la base de las necesidades de los clientes.

En la década de 1960 se empezaron a exportar las máquinas. Un impulso fundamental para el ulterior crecimiento llegó con el desarrollo de la máquina de envasado al vacío de cámara doble. Paso a paso se fueron instalando máquinas primero en Europa y, a partir de la década de 1970, también en regiones de exportación como Estados Unidos, Australia y el Lejano Oriente.

Después de desarrollar varios modelos de máquinas de cámara simple y doble, el catálogo de productos se amplió en 1973 con la primera máquina de cinta con cámara de vacío. El catálogo de máquinas y opciones se fue ampliando continuamente sobre la base de los requisitos de los clientes internacionales.

En los últimos años se han dado importantes pasos para seguir desarrollando una tecnología de envasado moderna. Por un lado, se han ideado numerosas soluciones en el ámbito de la automatización de las líneas de envasado y se han utilizado exitosamente con los clientes. Entre ellas se cuentan la solución de envasado totalmente automática Superbagger, la variante semiautomática Easybagger y las conexiones inteligentes a máquinas para bolsas tubulares. Por otra parte, el catálogo de productos de una línea de envases retráctiles/termoencogibles se ha ampliado con un moderno tanque de refrigeración, lo que permite optimizar la durabilidad de los productos frescos en el curso de su envasado.

En mayo de 2021, la empresa se trasladó de Viena a Mödling, donde ocupa ahora un nuevo edificio operativo vanguardista. «Queremos diseñar, fabricar y verificar nuestras máquinas de alta calidad en el mejor entorno posible», explica el director general, Alexander Aigner. Hoy en día las máquinas se suministran a 130 países y, junto con 55 representaciones, se les ofrece a los clientes de Supervac en todo el mundo una red óptima de servicio técnico y distribución.

La empresa disfruta de un excelente posicionamiento para el futuro. Así lo refrendan sus pilares fundamentales: mentalidad a largo plazo, foco y calidad. Los empleados de la empresa piensan a largo plazo en lo referente a las necesidades actuales y futuras de nuestros clientes. El foco de atención se seguirá poniendo en soluciones completas de máximo nivel para envases al vacío. No en vano, para Supervac la calidad es la clave del éxito a largo plazo. Alexander Aigner describe el núcleo de la marca: «Ahora y en el futuro, Supervac es sinónimo de aplicaciones flexibles, envases atractivos y máxima durabilidad de los productos»

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