Los fabricantes de alimentos se plantean una y otra vez la pregunta de cuál es la mejor tecnología de envasado para sus productos. Para responder a esta pregunta se deben tener en cuenta varios factores. Por un lado, son especialmente importantes la durabilidad y el aspecto de los productos, pero por otra parte también hay que tener en cuenta los costes totales del proceso de envasado.

Máxima durabilidad

Los estudios científicos han revelado que un envasado retráctil/termoencogible moderno realiza una magnífica contribución a la durabilidad gracias a la alta barrera de oxígeno. Naturalmente, para una durabilidad prolongada es imprescindible que la máquina de envasado envase los productos en condiciones de vacío lo más profundo posible y que el envase se cierre a la perfección. El valor óptimo de vacío que se debe alcanzar depende en gran medida de las características del producto. Los productos ahumados son más secos que la carne fresca, lo que simplifica la evacuación. Por su parte, el queso Emmental fresco o los pollos enteros presentan una estructura diferente de los alimentos sólidos y se deben tratar de forma distinta en el proceso de evacuación.

Aspecto atractivo

En la tienda, los clientes finales se guían en primer lugar por la vista a la hora de comprar. Antes de que el producto se pueda tocar o saborear, es importante que tenga un aspecto atractivo. Los envases retráctiles/termoencogibles modernos conceden todo el protagonismo al producto y no al envase. El producto y el envase adquieren una imagen artesanal en comparación con las tecnologías alternativas. Gracias a este aspecto del envase retráctil/termoencogible, se subraya la calidad prémium del producto envasado. Además, con el proceso de retractilado/termocontracción se reduce al mínimo la lámina de envasado superflua. Esto es importante sobre todo en nuestros tiempos, puesto que los clientes finales desean ver el menor volumen de envase posible. El material actual de las bolsas retráctiles/termoencogibles se fabrica a partir de una lámina muy fina que, sin embargo, es resistente a la penetración y ofrece un alto nivel de estanquidad y función de barrera. Así es posible un envasado seguro y que al mismo tiempo supone un ahorro de recursos.

Optimización de los costes totales

Por último, a la hora de elegir la tecnología de envasado ideal hay que tener en cuenta los costes totales. Para un envase retráctil/termoencogible óptimo son especialmente adecuadas las máquinas de cinta de cámara en combinación con tanque de retractilado/termocontracción y secador. Por un lado, estas máquinas son muy potentes, y por otra parte son fáciles de manejar, flexibles y eficientes en cuanto a costes durante el funcionamiento continuo. Por tanto, los envases retráctiles/termoencogibles modernos se pueden usar con alta rentabilidad, puesto que el grosor de lámina comienza ya a partir de 45 µm. Cuanto más gruesa es la lámina, tanto más alto es el precio.

Cómo puede contribuir Supervac

Supervac ofrece al mercado desde hace más de 55 años soluciones para un envasado al vacío de alta calidad. En la actualidad, esto incluye especialmente máquinas de envasado al vacío, dispositivos de retractilado/termocontracción, enfriado y secado, ayudas para el llenado de bolsas y soluciones para el llenado de bolsas completamente automatizado. «Supervac es sinónimo de envases atractivos desde el punto de vista estético y con una máxima durabilidad del producto», afirma el gerente, Alexander Aigner, explicando los requisitos de las máquinas. Supervac les ofrece a sus clientes las tecnologías más novedosas y un servicio técnico continuo para que puedan operar con éxito y competitividad.

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